El diseño sin aceite evita la contaminación del oxígeno por aceite durante el proceso de trabajo y mantiene la pureza del oxígeno. Además, gracias a su bajo nivel de ruido y su alta eficiencia, es adecuado para su uso en diversos entornos, especialmente en aplicaciones médicas e industriales de alta precisión.
Características del compresor de oxígeno
- Diseño sin aceite:El sistema de compresor completamente libre de aceite evita el contacto entre el aceite y el oxígeno, lo que elimina los riesgos de seguridad causados por la contaminación por aceite y garantiza el suministro de oxígeno de alta pureza.
- Funcionamiento silencioso:El equipo funciona por debajo de los 75 dB, lo que lo hace adecuado para entornos sensibles al ruido, como los hospitales.
- Funcionamiento de alta eficiencia:Utiliza tecnología de compresión optimizada para una alta eficiencia, lo que permite tareas de presurización rápidas y estables y un funcionamiento continuo a largo plazo.
- Adaptabilidad multifuncional:Adecuado para el suministro de oxígeno médico, el llenado de cilindros de oxígeno y también para aplicaciones industriales como el corte asistido por acetileno, el corte de chatarra en acerías y el suministro de oxígeno a calderas.
- Protección medioambiental y seguridad:El diseño estructural y tecnológico garantiza la seguridad en entornos de oxígeno a alta presión y reduce los riesgos potenciales, mientras que el funcionamiento sin aceite minimiza el impacto medioambiental.
El principio de funcionamiento del compresor de oxígeno
Los compresores de oxígeno aumentan la presión del oxígeno de baja presión hasta la presión alta deseada mediante una serie de etapas de compresión. Por lo general, esto implica múltiples etapas de compresión, en las que cada etapa aumenta gradualmente la presión del oxígeno a través de ciclos de admisión y escape de gas. En los diseños sin aceite, las piezas de fricción están fabricadas con materiales autolubricantes, lo que elimina la necesidad de aceite externo y evita la contaminación por aceite. El compresor está equipado con sensores de presión, sistemas de control de temperatura y válvulas de seguridad para garantizar un funcionamiento seguro en todas las circunstancias. El calor generado durante la compresión se disipa a través de un sistema de refrigeración (por ejemplo, refrigeración por agua) para mantener temperaturas estables y evitar averías o peligros relacionados con el sobrecalentamiento.
Áreas de aplicación del compresor de oxígeno
- Industria médica:Desempeña un papel fundamental en los centros de suministro de oxígeno de los hospitales, ya que aumenta la presión del oxígeno en las tuberías para garantizar un suministro suficiente y estable a las salas y quirófanos. También se utiliza para llenar cilindros de alta presión para emergencias o tratamientos especiales. El diseño sin aceite garantiza un oxígeno de alta pureza, crucial en entornos médicos.
- Uso industrial:Suministra oxígeno para la combustión en acerías e industrias metalúrgicas, proporcionando oxígeno a alta presión para el corte con acetileno y chatarra. También se utiliza en procesos de combustión de calderas para aumentar la concentración de oxígeno, mejorando la eficiencia y reduciendo el consumo de energía. Además, se utiliza en plantas químicas y sistemas de recuperación de gas para el reciclaje de oxígeno líquido.
- Almacenamiento y transporte de gas a alta presión:Presuriza el oxígeno a baja presión a 150 bar o más para llenar cilindros o tanques de almacenamiento, lo que garantiza una presión estable durante el transporte y minimiza las pérdidas.
- Rescate de emergencia y recuperación ante desastres:Proporciona rápidamente oxígeno en zonas de desastre o lugares de emergencia, ayudando a restablecer la función respiratoria en entornos con deficiencia de oxígeno. Su diseño estable y sin aceite es fundamental para la seguridad en estas situaciones.
- Aeroespacial y entornos hostiles:Se utiliza en operaciones aeroespaciales, estaciones espaciales y operaciones a gran altitud para proporcionar presiones de oxígeno adecuadas para la respiración humana, lo que respalda los sistemas vitales de los astronautas y las tripulaciones.